—Sabes muy bien cómo utilizar la opinión pública para destruir a alguien —espetó Ammy, furiosa.
—Te equivocas. Esta vez no he destruido solo a una persona, sino a dos. Y como periodista, deberías entender perfectamente cómo funciona. Has sido la editora en jefe de Voces Latinas durante años, no me digas que no sabes cómo manejar esta situación —respondí, tranquila.
Ammy siempre parecía ser inteligente. Quizá al principio no tuvo el valor de dañar su propia imagen, pero una vez que cruzó esa líne