Mundo ficciónIniciar sesiónEl tiempo transcurrió sin el más mínimo resquicio de represalia, hasta que una noche de luna llena Natalia había salido al corredor donde se sentía cómoda sentada en el exterior de su casa, apreciando la noche estrellada, su amado esposo acariciaba su vientre prominente, que era evidente, el nuevo ser viviente que ambos de manera ferviente daban gracias al omnipresente por la concepción y rogaban por su advenimiento. Natalia estaba en su s&eacu







