Luego de esas palabras por parte de los dos, todo el trayecto lo hacen en un silencio cargado de algo que no se puede describir, pero que es lindo. Cuando llegan al hangar privado, Armand entrega la documentación a las autoridades, Lucie le da la mano a uno de ellos porque resulta ser un antiguo compañero de la escuela.
Armand no le quita los ojos de encima a su novia, quien parece divertida con aquel hombre. Puede ser un hombre dulce, pero eso no le quita lo celoso. Y no es que piense que Luci