Capítulo 30

Estaba fascinado de ver el rostro de felicidad de Isabel al recibir todas sus sorpresas, su rostro era un total regalo. Había notado que días atrás estaba un poco decaída por mis "excusas" y mis ausencias cuando estaba planeando todo esto, pero esperaba que esto lo compensara.

Cuando todos se fueron me quedé platicando un momento con mi chica, aunque sin saber cómo, de un segundo a otro terminamos en mi habitación, no lo esperaba para nada. No quería que se sintiera forzada o presionada, es lo
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP