Estaba fascinado de ver el rostro de felicidad de Isabel al recibir todas sus sorpresas, su rostro era un total regalo. Había notado que días atrás estaba un poco decaída por mis "excusas" y mis ausencias cuando estaba planeando todo esto, pero esperaba que esto lo compensara.
Cuando todos se fueron me quedé platicando un momento con mi chica, aunque sin saber cómo, de un segundo a otro terminamos en mi habitación, no lo esperaba para nada. No quería que se sintiera forzada o presionada, es lo