Mundo ficciónIniciar sesiónRespiré hondo y miré hacia la pared de cristal que mostraba el soleado paisaje exterior. Podía estar en tantos sitios... Y mi elección era estar a su lado. Y por alguna razón, aunque sabía que debía irme, no podía. Era como si mis piernas se negaran a abandonar aquel lugar, aquel piso minúsculo, aquella vida tan llena de limitaciones.
- ¿Qué quiere que haga hoy, jefe? - Sonreí, intentando calmarme.







