Mundo ficciónIniciar sesiónPov Samanta
¡No hay hogar, como el hogar! Dije acostándome en el sofá y cerrando mis ojitos, sonreí al sentir las babas de Ramón por toda mi cara.
- ¿Me extrañaste pequeño? ¡Yo sé que sí! — dije acariciando a Ramón, el no dejaba de mover su cola y de llenarme la cara de babas.
Angie se acercó donde estábamos y cargo a Ramón, Angie le daba besos a R







