Capítulo 1.2
Kisha.
Cuando la ceremonia termino y todos se marcharon, con la promesa de realizar la fiesta de bodas en una semana, Kisha y los demás volvieron a meterse en el despacho.
Había rostros felices a su alrededor, todos excepto uno, el de Soraya Morozova que la miraba como si le hubiese robado algo.
—No hay tiempo para festejos, Lombardi se a puesto en contacto. Quiere hacer el intercambio esta noche, en el embarcadero abandonado. — Su padre tensó la mandíbula. — Amenazo con matarla si