Mundo ficciónIniciar sesiónHabía amanecido en Shainy, pero a pesar de eso, el cielo seguía siendo terrorífico, volvía a tener los colores naranja y morado parecidos al del ocaso. Los colores ni la luminosidad del planeta cambiaban después de la guerra. En ese momento, Èliàn se había levantado y miraba hacia el cielo.
- La cicatriz del mundo. – susurró.
- ¿Qué dijiste’? – La muchacha se sobresaltó. Neithan







