Seguía escuchando su conversación y la verdad era que me tenía conmovida.
—Aún no estoy preparado, primero debía salir del fango, ser digno de esa mirada, así me dijo el padre y concuerdo con eso. —Se rascó el cuero cabelludo—. Si el señor Dios quiere algo de mí, aún no sé qué es…
—Te puso un ultimátum. —dijo Simón, vi el movimiento de cabeza de Roland.
—A lo mejor, y como dijo el ángel. Él de arriba es tan inteligente que sabe cómo captar mi atención, yo creo en muy pocas personas, en mi selec