Llegamos como lo que somos, unos hijos de puta. Esta mañana, cuando Pecosa logró conseguir la dirección, mientras eran trasladadas a este lugar, nosotros continuamos con lo previsto. Hicimos a un lado la noticia de Inés sobre el cáncer —mejor no pienso en eso, debemos tener los cinco sentidos.
Lo cierto es que ahora tenemos un helicóptero en el helipuerto en la casa más cercana a un par de kilómetros de aquí, los carros también los dejamos en ese lugar, pagamos y nos permitieron tenerlos ahí. E