El puto hijo de Medrano era la gonorrea que quiere jodernos a través de nuestras mujeres. A ese carajito aún le falta mierda encima para alcanzar nuestro nivel de pilas de mierda. No sabe con quién se estaba metiendo. Esto era vil venganza. Pero no se van a meter con mi Pequeña. Tocan a Diana y los pongo a hervir en aceite.
No vamos a dejarlas solas, ya nos preparábamos con el equipo. Cada uno en su bolso mete lo que cree conveniente en su especialidad. Churrusco quedará siendo nuestros ojos de