El cuarto de Inés siempre, en la casa en la que yo viva era como un mini apartamento, un área del primer piso lo acondiciono para que siempre esté cómoda. Ingresamos a lo que era su propiedad, hay una sala pequeña, un comedor de cuatro puestos, un baño externo y el principal en su habitación. Tocamos a la puerta.
—¡Adelante!
Victoria tenía a la abuela con todos sus juguetes de medicina, ella tenía en su cuello el estetoscopio rosado. Inés estaba feliz.
—Me dijeron que tienes dolor de cabeza. —a