No tenía sueño y eso que mañana debo madrugar para llegar a la universidad. Estoy cansada, pero no puedo dormir, no dejo de pensar en lo que dijo Arnold. El hablar con las señoras me ayudó un poco a entenderlo, al parecer soy bastante importante, solo que él tiene miedo y no quiere lastimarme, eso dijeron. Lo cierto era que me siento muy mal, siento que fui estúpida, mis padres ya duermen y yo decidí salir a despejarme un poco.
—Debes acostumbrarte, el cuándo se cansa de una mujer la cambia por