No me gusta para nada que haya tanta gente en ese lugar, y en este también. El muy hijueputa de Daza sabe que vamos a quebrarlos, permitimos que sacara a su familia solo mujeres y niños. El resto nos esperaban con más de doscientos cincuenta hombres, no se debe ser adivino para saber que será una masacre lo que tendremos en unas horas —terminaba de ponerme el traje antibala.
Era algo con lo que no contábamos, no es que no podamos con ellos, hay personal calificado y yo tengo a mi grupo, aun así