La cara de asombro en mi amigo me conmovió, puede que mi marido no sea romántico, pero demuestra con hechos lo que aprecia, valora o agradecido que está—. Lara, te presento a tu nuevo patrón, es un hermano para mí.
—Bien señor —los hombres se estrecharon las manos.
—Bueno Lara, en un rato hablamos —le dijo Miguel, luego miró a Roland, le mostró las llaves—. Explícate.
—Hay un rancho en el lado izquierdo de mis tierras, el de Simón al lado derecho. No están amoblados, eso lo harán ustedes o sus