Mundo ficciónIniciar sesión—Enana... —Ulises pellizcó su nariz para despertarla.
—¿Qué? —se quejó con los ojos aún cerrados.
—¿Cómo dormiste? —preguntó sonriente, pero Eli le pegó con la almohada—. Eres una sádica, Enana. Vas a matarme un día de estos.
—¡Déjame dormir, tarado! —Tapó su cara con la almoh







