Sarah estaba arrodillada frente a mi lápida, temblando de pies a cabeza.
Thomas sacó de la bolsa interior del saco un fajo de fotos amarillentas y las fue arrojando, una por una, a sus pies.
—Tu madre fue la amante de nuestro padre. —
En una de las fotos se veía a una mujer de rasgos bonitos junto al joven señor White, con una mirada codiciosa.
—Ella fue la empleada de la finca, y luego se volvió la amante de mi padre. —continuó Joseph—.
—Cuando quedó embarazada, papá le dio una suma de dinero y