Por Rocío
-Hola cielo.
Dice mi madre cuando entré a su casa.
-Hola mamá, ¿Cómo está papá?
Salió a caminar un poco, en cuanto llegue, almorzamos.
-Te ayudo.
-Gracias… ¿Todo bien con Karen?
Mi cara ardió en ese momento y mi madre se largó a reír.
-¿Cómo te fue?
Preguntó sin dejar de sonreír.
-Bien…
-Rocío, sos adulta, sos médica, vivís en otro país, no pongas excusas, por favor.
-Tenés razón.
Comencé por decir.
-No pienses que aunque vivo sola, me voy por ahí con desconocidos.
-¿No es el cuñado