Por Rocío
Mis noches eran terribles, se mezclaba todo, la bolsa mortuoria, recordaba esas cuadras arrastrándome para huir de la misma muerte, esa soledad a la cual él me empujó, luego de hacerme creer que el amor había tocado su corazón y que yo era la elegida de su vida.
Que se había entregado a ciegas sin ninguna razón, solamente porque así lo dictaba su alma.
-Quiero comenzar a trabajar.
Le dije a Gaby.
-De acuerdo, pero antes quiero terminar una conversación.
Se agacha, sorprendiéndome muc