Capítulo 18.
Violeta.
La mañana siguiente llegó demasiado rápido.
Me encontraba de pie fuera de la oficina del Alfa Virgil, con el corazón martilleando contra mis costillas mientras alisaba mi uniforme por décima vez. El pasillo se sentía más frío de lo habitual, los paneles de madera pulida cerrándose sobre mí. Después del encuentro de ayer con Vaughn, estaba segura de que esta convocatoria era una reprimenda. Tal vez me había extralimitado al hablar con tanta familiaridad con un Alfa. O quizás alguien se