“No dolerá para siempre, aunque parezca que si”
—Fredy Jiménez
15 de marzo
Los segundos pasaban como horas cargando ladrillos pesados en pleno desierto al mediodía. Las horas parecían siglos en aquella acalorada oscuridad, pero eso no era lo importante en este momento; lo realmente tortuoso era estar colgada en aquellas cadenas que ya habían dormido mis manos. Tenía marcas en el lugar exacto donde estas me sujetaban. Podía sentir el ardor y la sangre correr por mi antebrazo en