“A veces tus peores pesadillas se pueden convertir en las más crueles de las realidades”
*12 de marzo*
Julia:
Acababa de abrir los ojos y apenas veía mis manos sumida en una terrible oscuridad, estaba acostada en lo que parecía una cama personal, con un colchón viejo que tenía algunos muelles sacados y se me habían clavado en todo mi lado derecho; por lo que asumo que estuve durmiendo por un buen rato. El olor a humedad, a moho inundaba la habitación