El punto de vista de Chloe
Apagué las luces del despacho y me arrojé al suelo, deslizándome bajo el escritorio y pegando las rodillas al pecho. Me tapé la boca con la palma de la mano, presionando con fuerza para silenciar mi respiración.
Unos pasos subieron las escaleras.
Pesados.
Rápidos.
La puerta del despacho se abrió de golpe.
La luz inundó la habitación.
—Señora, escuchamos algo —dijo un guardia.
Otro par de tacones entró detrás de él.
Margaret.
Mi cuerpo se quedó rígido.
Entró en la habi