El punto de vista de Chloe
Mia no perdió el tiempo.
Sacó una pequeña libreta de su bolso y la abrió de golpe.
—Empieza desde el principio —dijo—. La distribución de la seguridad. Las cámaras. Los puntos de entrada. ¿Qué viste?
Le describí todo meticulosamente. La rotación de la puerta. El panel lateral del garaje. El diseño del vestíbulo. Las escaleras. La puerta con teclado al final del pasillo.
Escuchó sin interrumpirme.
—Si hay teclado, hay un código numérico —dijo tras un momento—. ¿Cuatro