Alana
Cuando Dante me dijo que abriera las puertas solo cuando estuviera segura cometí el error de hacerlo en frente de la bodega donde estamos al ver a alguien herido.
Un grave error que nos costó el estar amarradas con mis hijos llorando a un lado y es que es lo que más duele , no poder tomarlos en brazos para que se calmen.
Lía y Maxine están en el suelo mientras yo estoy sentada en un viejo mueble pegado a la pared , las tres con cuerdas en las manos. El hombre que dirige a los otros cinco