Ganar todas las batallas.
Quedó frente al espejo y Nicolás detrás de él, pero no fue capaz de alzar la mirada y...
—Hazlo, Lex —Pasó las manos por su rostro, secándose las lágrimas—. Vamos, hazlo.
—N-no —musitó.
—Está bien, lo haré yo —Y tan pronto las palabras salieron de la boca de su amigo, este colocó una mano debajo de su barbilla y le alzó el rostro—. Mírate, Alex, y dime qué ves —Negó, resistiéndose a mirar su reflejo—. Hazlo, por favor, amigo —Había tanto suplicio, tanto empeño, tanta convicción en cada palabra