Después de su acalorada tarde en la oficina, Caleb recibió una golpiza de almohadones por su desfachatez y desvergüenza, Dulce salió de esa oficina echando humo y no era bueno acercarse, trato de seguirla, le fue imposible al sonar su teléfono llegando una información valiosa para él, sin querer aguarle la fiesta a Maikel tuvo que llamarlo
—Iré enseguida señor
—No, de ninguna manera Maikel, dije que te raptaría y eso hare
—Quisiera quedarme a jugar con usted señorita Roggi, me es imposible en e