Harry la miró sorprendido. “¿Estás casada, Zora?”.
La sonrisa de Maisie se hizo más amplia. “Sí”.
“Oh, ¿tu esposo está en Zena? Vayamos a tomar el té con él”. Harry quería saber quién era el hombre que había tenido la suerte de casarse con esta mujer tan hermosa y talentosa.
Maisie fingió suspirar. “Quisiera, pero no sé con qué mujer se fue a reunirse mi esposo. No consigo localizarlo”.
Nolan, Cherie y Quincy se quedaron sin palabras. Todos los demás, incluyendo a Harry, sintieron pena por e