Este hombre era tan vicioso y ambicioso como él.
Manuel habló. "Haría cualquier cosa para ayudar a Florence".
Donald bebió lentamente su vino. "Harías cualquier cosa para ayudarla, pero no a ti mismo. ¿No quieres el poder?".
Manuel hizo una pausa.
Donald dejó su copa, y sus ojos eran agudos como los de un halcón, como si lo atravesaran. "Los hombres consiguen a la mujer que quieren cuando tienen poder, incluso a la que amas".
Manuel bajó la mirada conmovido.
Donald le sirvió más vino. "S