Cuando el coche llegó a la Mansión Southern, la mayoría de las sirvientas se habían quedado dormidas.
Mahina le abrió la puerta a Cameron, y ésta se apresuró a salir al patio tras bajarse del coche.
Sin embargo, no esperaba encontrarse con nadie.
Los alrededores estaban poco iluminados, y la luz que provenía de la casa le había dado la oportunidad de ver quién era la persona que tenía delante. A Cameron le dio un vuelco el corazón y se quedó paralizada.
Mirando a la mujer con poca ropa y mu