Nollace estaba jugando con la taza vacía que tenía en su mano. Sin levantar la mirada, le preguntó: "¿Ya terminaste?".
Los hombros de Lisa temblaron. “Nolly, por favor, tienes que creerme. No buscaba problemas con Daisie. Siempre te hago caso. No busqué a Daisie. Todo fue culpa de Anna”.
"Lisa”. Nollace levantó el párpado y la miró sombríamente.
Lisa sintió que se le helaba la sangre y su rostro se puso pálido. "Nolly…".
“No me llames así. Me da asco”.
Lisa se quedó atónita y apretó el puño