Perspectiva de Valerie
Dejo escapar un gemidito cuando la polla de Damien abre mis pliegues empapados.
Su verga me separa el coño centímetro a centímetro, entrando despacio pero con una sensualidad brutal. Cada milímetro que empuja dentro de mi coño chorreante me hace darme cuenta de lo grande que es de verdad.
—Joder… —gruñe mientras se hunde más profundo. Sus manos suben hasta mi cuello, presionándome contra la cama mientras me mete toda esa polla gruesa—. Mierda… —maldice en voz alta cuando