Perspectiva de Lexi
—Oh sí… Joder, sí —gimo bajito por la dulce presión de mi dedo corazón mientras giro y acaricio mi clítoris bajo el agua.
Mi precioso coño está mojado y listo. Deslizo los dedos de un lado a otro por encima del bikini. Mi pussy se contrae de deseo, necesitando ser abierta y llenada por completo con una polla gruesa, pero lamentablemente no hay nadie aquí para hacer realidad mis fantasías.
El verano en la mansión familiar siempre es algo que espero con ansias. Sé que el chico