Henry se desligó del Sport Fútbol Club y se rodeó de empresarios y agentes que le prometieron que le conseguirían club en menos de lo que canta un gallo. A mí no me gustaban esos tipos. Le pedían dinero adelantado, que pagara facturas, pagarés, que invirtiera en publicidad en los diarios, las revistas y los portales de internet, que les abonara sus viáticos, sus gastos de pasajes y alimentos y le pedían además la mitad de su prima en caso le consigan un buen contrato y hasta el ofrecían el oro