Juan respondió sin decir más. Los conflictos y rencillas entre las grandes familias de Ciudad del Alba no le interesaban en lo más mínimo; su único objetivo era el Ginseng de Sangre Centenaria y la Flor Celestial.
Pelayo, con una expresión confusa, dijo: —Señor González, he recibido noticias de que la familia Alarcón también está tras el Ginseng de Sangre Centenaria. Me temo que su viaje no será del todo sencillo.
Esperaba que estas palabras generaran algún tipo de reacción en Juan, tal vez una