Acababa de terminar de hablar cuando un cigarrillo voló directo hacia ella.
Sofía, instintivamente, se lanzó a un lado, y en ese preciso momento, se escucharon dos disparos.
Cuando logró estabilizarse un poco y levantó la vista, ya no pudo ver la figura de Juan.
—¡Maldita sea, ese tipo se volvió de nuevo a escapar! —Sofía pisoteó con fuerza el lugar donde Juan había estado momentos antes.
Se volteó hacia sus dos compañeros y les preguntó: —¿Dispararon? ¿Lo alcanzaron?
Los dos sacudieron la cabez