—Yo no estoy causando ningún tipo de problemas aquí, son ellos quienes me invitaron a subir— Juan dijo, sintiéndose un poco incomprendido.
—¡A quien invitaron fue a ese medico prodigio, no a ti! ¿Acaso te crees que eres el médico? —Marta estaba a punto de explotar de la furia.
—Sí, yo soy el médico milagroso— Juan respondió con total seriedad.
—¡Me estás volviendo loca!
Marta estaba al borde de las lágrimas de la rabia.
¿Acaso ese médico milagroso tiene el mismo apellido que tú y por eso piensas