—5 minutos y 20 segundos...— La mirada indiferente de Juan se posó en Isabel. —Llegaste tarde.
—Lo siento, presidente González— Isabel sintió un escalofrío recorrer su cuerpo.
Un silencio sepulcral cayó sobre la sala. Las acciones de Isabel dejaron a todos presentes atónitos. Incluso Emanuel abrió los ojos como platos. Después de todo, Isabel era la vicepresidenta de la empresa, solo por debajo del presidente.
Espera un momento... ¿Cómo llamó a este joven?
... presidente González...
En ese insta