Juan voló a gran velocidad fuera de la familia Zayas, con la figura de Zeno siguiéndolo de cerca.
Juan tuvo que liberar todo su poder para lograr escapar, sabiendo claramente que, si la persona detrás de él lograba alcanzarlo, ese día no tendría forma alguna de salvarse.
Luchó con todas sus fuerzas hacia el cielo, pero por más que corría desesperadamente, aún así, a varios kilómetros de altura, Zeno logró por fin alcanzarlo.
—Juan, ¿por qué huyes al verme? —Zeno, al interceptar a Juan, no atacó