La llegada de Juan no atrajo la atención de nadie. Juan tomó de manera discreta una copa de vino de las manos de un camarero y se dirigió a un rincón, esperando tranquilamente la llegada del protagonista de la fiesta.
Sin embargo, aunque Juan quería pasar desapercibido, no todos en ese momento lo permitieron.
—No me lo esperaba, pensaba que no te interesaba este tipo de lugares. Ayer ni nos miraste, ¿y hoy cómo es que apareces aquí tan de forma tan descarada?
En un grupo de tres hombres, justo u