—¿Y ellos? —Juan señaló hacia las espaldas de Atilio y los demás, que se alejaban.
—Yo no soy digno ni de ver al líder de la banda, y mucho menos ellos. Si realmente quieres ver al líder, lo mejor sería que te quedes en mi escuela de artes marciales por un tiempo. Si surge la oportunidad, podría presentártelo. Así tendrías la posibilidad de conocerlo. Lucio dijo con una amplia sonrisa, mostrando una amabilidad forzada.
Desde que vio a Juan elevarse en el aire, Lucio entendió de inmediato que est