En ese preciso momento, Juan levantó la mano y le propinó una fuerte bofetada a Kevin.
El golpe fue directo y certero.
Kevin salió expulsado hacia atrás, incrédulo por lo que acababa de suceder.
¿Cómo podía ser que, rodeado por decenas de hombres armados, Juan se atreviera a golpearlo en plena cara?
—¡Jonás, mátalo ahora mismo! —exclamó Kevin mientras se levantaba, cubriéndose el rostro con una mano, lleno de furia.
—Decidir si muere o no, y cuándo, es algo que solo yo determino, —respondió Joná