—Juan, aunque no sé cómo lograste salir con vida de la mansión de la familia Delgado, esto es un asunto de nuestra familia. Por lo tanto, te recomiendo no entrometerte. Si fuera tú, me iría de Puerto Lúmina lo antes posible y lo más lejos que pudiera. Debes saber que, aunque la familia Delgado no te busque directamente, habrá otros que lo hagan para ganar su favor —dijo Kevin mientras se levantaba tembloroso del rincón donde había sido arrojado, su rostro aún lleno de ira.
Juan escuchó con clari