—¡Ahhh!
Amapola soltó un grito en el aire, aunque no podía hacer nada para cambiar su caída.
La escena de repente dejó a todos congelados al instante: el director, el actor que estaba en la escena con Amapola, y todo el equipo se quedaron en completo estado de shock.
Solo quedaba el grito ahogado de todos.
¡Era el fin!
Si Amapola moría en el set, esta producción quedaría arruinada, y el director seguramente terminaría en la ruina.
Juan no lo pensó dos veces y, en un ágil movimiento, se lanzó hac