Mundo de ficçãoIniciar sessão— No deberías estar sola.
Michael Madison.
A tres metros de mí.
Y sentí claramente como el odio y la repulsión llegaron a mí simplemente con tenerlo detrás de mí.
Me giré y lo encare.
No le demostraría temor ni precaución. Aunque si la tendría. Me sorprendió verlo aquí, y cerca de mí.
— ¿Por qué? — dudé y sonreí falsa. — ¿Podrías violarme aquí también? — añadí amarga
— No







