Cuando las balas la fin cesaron, los Daemons no dejaron de mirar en una sola dirección, intercalando entre ellos las ideas de lo que veían.
Liban guardó su arma y sin ninguna duda se volvió hacia el hombre que ellos creyeron lo había asesinado, caminando a su lado, hablando tranquilamente con él como si fuera uno más.
__ Esta zona le pertenece a Lance, pero no sabemos que tan extensa es. - dijo Joseph yendo al helicóptero que abordó. - Recoge lo que llevarás. No encontramos en la base oeste.