Mi charla con Edward no dura más de la mitad del camino y me despide deseándome dulces sueños.
Cuando guardo el teléfono en mis pantalones miro a Nik sonriendo, el hombre se ha mantenido callado todo el transcurso como si ni siquiera estuviera aquí.
-Ya puedes hablar Nik, no te resistas más - me burlo un poco de él sabiendo que no importa si estoy al teléfono o no el hombre parece invisible cuando está al volante.
-Tratare de no abrumarla tanto el día de hoy señorita- me río cuando sigue mi bro