51
Realmente mi día, está yendo de mal en peor, los ojos de Alexander se posan en mí, esperando mi respuesta. Veo todo a mi alrededor tratando de buscar algo con lo cual pueda hacerle tanto daño a tal punto que se le borre esa maldita sonrisa de sus labios.
—¿Y bien? —pregunta, tratando de forzarme a emitir sonido, y siendo sincera lo último que quiero hacer ahora es hablarle a Alexander, cuando mi mirada esta fija en Nathan que solo me mira como si fuese lo peor en esta vida, en su vida.
Me le