Travis
— No quiero, todavía soy muy joven y tengo muchas cosas que descubrir antes de perder mi libertad. — Me muerdo el labio inferior y cubro mi boca con mi mano, estoy a punto de explotar de la risa, algo que no estoy acostumbrado a hacer.
Zoa ha llegado corriendo como una posesa, seguida por su eterna amiga Lila, y ha empezado a hablar de libertad y no sé de qué otras cosas, sin que ni sus padres, ni yo pudiésemos detenerla.
— Te dije que le había faltado algo de oxígeno al nacer — explica l