Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo 52
“Hay que sanar heridas”
Aquella tarde hice el chocolate para acompañar los burritos y los tacos que la abuela Cecil quiso comer. Estuvimos charlando y riéndonos de todo. Harry no apartaba sus ojos de mí. Me mantuve distante. Lo de Diana, me tenía intrigada. Las fotos que me mandó Diana eran reales. No eran montajes. Harry estaba allí con ella.







